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El formato raw – Conclusiones

Posted by caiser en octubre 15, 2007

Ver artículo anterior: El formato raw. Sus desventajas

En función de todo lo visto podríamos reunir todo lo dicho en cuatro parámetros que nos darían la clave de cuando deberíamos utilizar un fichero raw o JPEG: la calidad final que deseamos obtener, el tamaño final de la copia impresa, la flexibilidad que deseamos tener durante el proceso y la complejidad del motivo a fotografiar.

  1. Calidad: como se ha visto a lo largo de la serie el raw tiene cierto número de ventajas sobre el JPEG en cuestiones de calidad final. Por consiguiente, si deseamos obtener la mejor calidad se hace necesario usar el raw. Por el contrario, si la calidad final no es un tema crucial, el JPEG puede ser una buena solución. Si tus fotos van a ser presentadas en una galería, se hace casi imprescindible el uso del raw. Las fotos del cumpleaños de tu sobrina puedes dispararlas en JPEG.
  2. Tamaño: Cuanto más grande vaya a ser la impresión final más necesario se hace el uso del raw. Cuando mayores son las ampliaciones los pequeños defectos de calidad en el JPEG se hacen más evidentes. Si se va a ir al límite de la capacidad de la cámara en el tamaño de impresión, o incluso se va a superar será necesario el uso del raw, si se van a usar impresiones pequeñas el JPEG puede ser suficiente. Sin embargo, muchas veces no sabemos cual será el tamaño final, imagina que el día del cumpleaños de tu sobrina te sale una foto de las que hacen época y tu cuñada te la pide para hacer una ampliación de 40×60, te lamentarás por no haber tirado en raw.
  3. Flexibilidad:Ya ha sido ampliamente tratado este tema. Si el fotógrafo necesita flexibilidad como poder modificar el balance de blancos, corregir la gama tonal, el contraste o la saturación, sin contar con que el enfoque no ha sido aplicado, el raw es la solución.
  4. Complejidad: La complejidad está estrechamente relacionada con la flexibilidad. Hay imágenes en las que el proceso no es demasiado complicado. Una foto de estudio en la que la luz que incide sobre el sujeto esta controlada para que sea uniforme no presentará problemas en el momento de la edición. Sin embargo, en una foto de paisaje puede darse el caso de que una zona sea muy luminosa (el cielo) y en el zona que queremos fotografiar nos encontremos con zonas parcialmente iluminadas y otras en las que cae la sombra. En esos casos tendremos, o podremos tener, según lo planteemos, problemas de balance de blancos, las zonas iluminadas serán más cálidas (rojas) y las sombrías más frías (azules). Si por ejemplo la zona sombría fuese una duna de arenas blancas, esta podría aparecer azul, en esos casos es cuando el raw podría salvarnos la situación con mayor facilidad y calidad final. Aún así, incluso la foto de estudio se puede beneficiar del raw, nosotros podemos cometer errores, dejar un balance de blancos incorrecto o una configuración de la cámara válida para una sesión anterior pero no para la actual, con el raw se podría corregir fácilmente y sin degradar la imagen. Con este no solo corregimos los errores de la cámara, sino algunos de los que nosotros podamos cometer.

Estas cuatro claves nos pueden ayudar a utilizar un tipo de archivo u otro, pero al final todo se reduce a una cuestión. ¿Qué sentido tiene no usar raw? Hemos visto que el raw tiene unas ventajas evidentes y sus desventajas no son insalvables, más bien son nimias. El único caso en el que el JPEG es necesario es el de aquellos profesionales que necesitan la foto al instante, básicamente fotoperiodistas que necesitan realizar las fotos y enviarlas a la redacción al momento y aún así hay muchos que antes de enviar realizan retoques y recortes del encuadre, así que están perdiendo las ventajas en pos de una rapidez que luego realmente no utilizan. Incluso en ese caso ya hemos visto que el usar raw+JPEG les permite tener lo mejor de dos mundos la rapidez del JPEG y la versatilidad del raw, por si la necesitan a posteriori. Seguramente el 99% de sus fotos no tendrán otra utilidad que salir en un periódico con una mala calidad, con un poco de suerte alguna revista especializada también se interesará. Pero puede haber un pequeño porcentaje que se termine usando como poster, en una exposición, o incluso venda sus mejores fotos por internet, para esos casos se necesitará el raw. El problema, como siempre es saber antes de realizar la foto cual pertenecerá a ese pequeño porcentaje.

Las fotos de familia o vacaciones suelen ser otro de los nichos en los que se suele alojar el JPEG. Es cierto que en la mayoría de los casos el uso del JPEG es más que suficiente, pero siempre llegará el caso en el que nos arrepentiremos porque unas determinadas imágenes no las hemos tirado en raw y es que nunca sabemos cuando obtendremos nuestras mejores fotos. Es habitual escuchar en los foros a gente lamentándose porque sus primeras imágenes las tiraba en JPEG y entre esas hay algunas que les gustaría tenerlas en raw para poder sacarles todo el provecho.

Por último, como ya se ha dicho, el raw es el equivalente al negativo en la fotografía con haluros de plata. No utilizarlo equivaldría a conformarnos con nuestras copias de 10×15 ó 13×18 y si en algún momento quisiésemos una ampliación hacerlo a partir de estas en vez de usar el negativo para ello. Estoy seguro de que cuando recogías las fotos reveladas te llevabas contigo lo negativos y no los dejabas en el mostrador de la tienda. Tirar en JPEG equivaldría a dejar los negativos en la tienda de revelado.

Como conclusión final se puede decir que aunque nuestras necesidades se satisfagan con el uso del JPEG, es preferible realizar todas las imágenes en raw ya que nunca sabremos la utilidad final que tendrán estas, normalmente las tiramos con una cierta pretensión pero al final esta puede variar. Por ejemplo, un amigo de Ojodigital, habitante de la vieja Turiaso, ganó el año pasado el segundo premio en un concurso fotográfico, como parte del premio daban la posibilidad de poder realizar una exposición con algunas de sus imágenes, es decir, tuvo la posibilidad de realizar varias ampliaciones de algunas de sus fotografías, ampliaciones que en la mayoría de los casos nunca había considerado que realizaría y mucho menos en el momento de la toma. El caso no es demasiado dramático, posee una Canon 5D, así que debido a eso puede manejar ciertos tamaños de copia con soltura, incluso en JPEG, sin embargo es un ejemplo de que las imágenes las tomamos con cierta intención y el destino final puede ser otro totalmente distinto. Así pues, el JPEG siempre lo vamos a tener disponible, podemos realizar un proceso por lotes y conseguiremos los archivos finales en JPEG, pero si tiramos en JPEG, el raw ya no lo volveremos a conseguir, estaremos tirando información para siempre y no sabemos si esa información la necesitaremos en alguna ocasión.

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2 comentarios to “El formato raw – Conclusiones”

  1. medyr said

    Hora y lugar para invitarte a unas cañas por el trabajo realizado. Plas plas plas plas. Lo malo, no tengo coche, asi que a ser posible cerca de mi casa, vivo en Saint Louis en USA (¿te pilla a mano?).

  2. caiser said

    Creo que el que no tengas coche no es el verdadero impedimento ¿o pensabas cruzar el charco con él?. De todas formas me seduce más la idea de acercarme allí a que me invites. El problema mover a toda la familia ya que ir solo y coger un avión para unas cañas les iba a sonar algo raro. Saludos

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